Igualdad de Oportunidades

Muy estimados ciudadanos. Buenas noches.

Vivir mejor significa que las familias con mayores carencias puedan cubrir sus necesidades básicas y estén preparados para salir adelante con la dignidad de su propio esfuerzo.

A través del Programa Oportunidades apoyamos el desarrollo integral de cinco millones de familias, es decir, uno de cada cuatro mexicanos. Oportunidades les ayuda con una entrega en efectivo a las familias más pobres, para que puedan llevar alimentos a su mesa y para apoyarlos con otros gastos como los útiles y los uniformes escolares de sus hijos, además de ayudarles a proteger su salud.

Para ayudarles a esas familias a enfrentar la carestía de la vida, este año aumentamos la cantidad de dinero que reciben las familias más pobres. Ahora cada una de esas más de cinco millones de familias recibe en promedio 655 pesos al mes, es decir, 22 por ciento más de lo que venían recibiendo mensualmente.

Gracias a Oportunidades ahora hay más niños educados y mejor nutridos en las zonas rurales, más jóvenes indígenas en el bachillerato, más mujeres impulsando el desarrollo comunitario.

Vivir mejor también significa atender urgentemente las demandas de quienes habitan en las zonas más atrasadas del país. Con la Estrategia Cien por Cien estamos invirtiendo como nunca en los servicios de 125 municipios que son los más marginados de México.

La inversión acumulada en los dos primeros años de Gobierno superará los 12 mil millones de pesos, es decir, tres veces más que la realizada en los dos años anteriores. Con estos recursos estamos llevando agua potable a más de 900 comunidades que no la tenían; estamos mejorando la red de caminos rurales; estamos construyendo sistemas de drenaje, estamos ampliando la cobertura en el servicio de luz eléctrica.

También estamos haciendo un gran esfuerzo para cambiarle los pisos de tierra que tienen las casas de las familias más pobres. Queremos cambiar ese piso de tierra por pisos de cemento. En lo que va de este Gobierno hemos colocado más de cien mil pisos firmes en el país y estamos colocando otros 370 mil pisos para este año.

Vivir mejor es apoyar a los adultos mayores del campo. Es injusto que después de tanto trabajo en su vida pasen su vejez en condiciones de penuria y de zozobra.

Con el Programa 70 y Más le estamos dando mil pesos bimestrales a más de un millón y medio de personas mayores para que puedan salir adelante.

Vivir mejor también significa apoyar a las mujeres, en particular a las que son jefas de familia. En este Gobierno hemos abierto siete mil 400 Estancias Infantiles donde se están atendiendo más de 200 mil niños mexicanos, y gracias a las estancias 184 mil madres de familia se han podido incorporar a un trabajo productivo.

Las Estancias Infantiles para una Nueva Generación  también son en sí mismas una fuente de trabajo, porque a la fecha casi 40 mil mujeres obtienen un ingreso cuidando a los hijos de sus vecinas.

Vivir mejor es respaldar a las familias para que puedan comprar su propia casa y formar un patrimonio, independientemente de su ingreso. En esta Administración hemos apoyado con el anticipo para su casa a más de 450 mil familias de escasos recursos.

Este es un apoyo que incluso llega a los más de 50 mil pesos por vivienda, y es para que puedan comprar, construir o mejorar su propio hogar.

Con la Estrategia Vivir Mejor del Gobierno Federal, México busca la igualdad de oportunidades para todas las familias mexicanas, a partir de mejorar sus condiciones de vida.

Ten la seguridad de que seguiremos trabajando intensamente para construir un futuro más justo para ti y para tu familia; para construir un México más humano, un México con desarrollo humano sustentable pleno; un México sin pobreza extrema; un México con salud y educación para todos. Un México más solidario, más justo y mucho más unido. Un México donde todos podamos vivir mejor.

Muchas gracias por su atención.


 
 

Economía

Estimadas mexicanas, estimados mexicanos:

Para que podamos vivir mejor es indispensable contar con una economía competitiva, una economía fuerte y en crecimiento, que sea capaz de generar los empleos que necesitamos.

Desafortunadamente, este último año México ha enfrentado uno de los peores ambientes económicos internacionales. Hacía muchos años que no sufríamos, al mismo tiempo, recesión e inflación internacional, que son los dos peores males de cualquier economía.

Por un lado, la economía de Estados Unidos y de muchas naciones desarrolladas se encuentra prácticamente parada y, por el otro, los precios internacionales de muchas mercancías, entre otras el petróleo, los energéticos y los alimentos en todo el mundo han aumentado muchísimo en este año.

A pesar de todo eso la economía mexicana ha resistido razonablemente con solidez este escenario económico adverso y poco a poco vamos saliendo adelante. 
            
Primero. El crecimiento de nuestra economía en el primer semestre de este año fue de casi el tres por ciento. Si bien es cierto que no es el crecimiento que necesita el país para progresar, es positivo este dato dado las condiciones tan adversas que tuvimos que enfrentar.

Segundo. El empleo también ha seguido creciendo, ya van más de 800 mil nuevas fuentes de trabajo en el país desde el inicio de mi Gobierno.

Tercero. La inflación que mide el aumento de precios en México es la más baja en nuestro país en todo el Continente Americano, salvo el caso de Canadá, y desde luego es la más baja de todos los países de América Latina.

Por otra parte, la confianza que hay en México ha permitido que aumente la inversión del mundo en nuestro país, que es una inversión, además, que genera empleos y que el año pasado alcanzó una cifra récord de casi 25 mil millones de dólares.

Hemos puesto en marcha una serie de programas para apoyar la economía, programas para ayudar a las pequeñas y medianas empresas a salir adelante, programas para promover la inversión en las zonas más marginadas del país.

Estamos realizando grandes esfuerzos para que no se afecte la economía de las familias mexicanas más pobres.

Un ejemplo de ello es que a pesar de los ajustes, el precio de la gasolina en México es 40 por ciento más barata que lo que cuesta en Estados Unidos y su precio en México es la tercera parte de lo que cuesta en muchos países de Europa. Lo hacemos para apoyar, precisamente, a las familias más pobres.

Pero no sólo estamos trabajando para superar esta coyuntura adversa, también estamos decididos a transformar a nuestro país con una visión de largo plazo.
            
Mi Gobierno sigue comprometido con una transformación profunda del aparato productivo nacional, porque queremos que la economía mexicana sea fuerte, competitiva, que crezca; por ello hemos impulsado reformas muy importantes en ese sentido.

Hemos reformado el sistema de pensiones, hemos logrado una Reforma Hacendaria por los que menos tienen, que fortalece las finanzas públicas, hemos reformado el sistema de justicia, hemos reformado el sistema electoral y especialmente estamos invirtiendo fuertemente en infraestructura, en educación y en salud.

Con estas reformas estamos impulsando cambios de largo alcance, cambios que buscan transformar a México de raíz y ayudarnos a construir la Nación que queremos para nosotros y para nuestros hijos.
            
Los problemas económicos internacionales que ahora enfrentamos son transitorios a final de cuentas, van a quedar atrás; pero lo que va a permanecer son los cambios de fondo que le estamos haciendo a la economía.

Al final de esta coyuntura difícil tendremos una economía más fuerte, más sólida, que crecerá más rápido y generará más empleos.

Por eso las reformas seguirán, porque debemos tener una economía que crezca, que vaya mucho más rápido, que genere mucho más empleos; una economía que sea capaz de competir y ganar en un mundo global; una economía que nos dé prosperidad, que sea armónica con el medio ambiente y que además distribuya el crecimiento con justicia y con equidad.

 

 
Estado de Derecho

Mexicanas y mexicanos:

Muy buenas noches.

Sólo un país de leyes puede progresar y brindarle oportunidad a todos sus ciudadanos.

Hoy, el Estado de Derecho en México se ha visto amenazado por una delincuencia que, por años, se ha alimentado de la tolerancia y en ocasiones de la franca corrupción de algunas autoridades, y también de la indiferencia y de la apatía de muchos ciudadanos.

Es por ello que mi Gobierno trabaja para fortalecer y modernizar las instituciones de nuestro sistema de justicia y seguridad pública.

Un paso fundamental que los mexicanos hemos dado, gracias a la decisión responsable del Congreso de la Unión y de las legislaturas locales, es la aprobación de la reforma constitucional en materia de procuración e impartición de justicia.

Una reforma que contó con el consenso de las fuerzas políticas.

Gracias a ella podremos avanzar en la modernización de las instituciones de procuración e impartición de justicia.

Esto es indispensable para triunfar en nuestra lucha por un México seguro, por un México de orden, un México de leyes, un México de libertades.

Con esta reforma nuestro país adoptará un sistema de justicia penal con juicios orales y procesos simplificados, en el cual los jueces van a conocer de manera más directa las pruebas o los alegatos del Ministerio Público y de los acusados.

Será, por tanto, un sistema más transparente y más respetuoso de los derechos humanos y, sobre todo, un sistema protector de los derechos de las víctimas que estaban hasta ahora ignorados.

Además, las autoridades tendrán nuevas y mejores herramientas legales para combatir a la delincuencia que flagela a los ciudadanos.

Gracias a figuras como el arraigo o la extinción de dominio de aquellos bienes que tuvieron un uso criminal podremos golpear con mayor contundencia a las organizaciones de delincuentes.

La reforma también fortalece las facultades de las instituciones policíacas para la investigación preventiva, para la formación de inteligencia e información, que son indispensables para combatir al crimen organizado.

Por ejemplo, y no obstante que el secuestro es un delito de carácter local, las autoridades federales capturaron en este año a más de 200 secuestradores en todo el país.

Yo estoy seguro con mayores facultades técnicas y legales podremos ser aún mucho más eficaces en el combate al delito.

Reformar las leyes es un paso necesario, pero no suficiente en el camino hacia un México más seguro.

Tengo muy claro que la inseguridad y la violencia no pueden ser erradicadas por mero decreto.

Sé que la sociedad se encuentra profundamente agraviada por la impunidad y por la corrupción, y sé que estos males se hacen más difíciles de combatir si falta la coordinación suficiente entre las autoridades.

Es por eso que, haciendo a un lado nuestras diferencias políticas, ideológicas o partidistas, los tres niveles de Gobierno: el Federal, el estatal y municipal; los poderes públicos: el Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial, en un acto de Estado, verdaderamente republicano, nos unimos para firmar el Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad.

Con este Acuerdo el Gobierno Federal, los gobiernos estatales y municipales de todo el país nos hemos comprometido a depurar y a certificar las instituciones de seguridad y de justicia, a elaborar una estrategia nacional antisecuestro y una estrategia nacional contra el narcomenudeo.

Nos hemos comprometido a la formación de unidades estatales especializadas contra el secuestro, a la construcción de nuevos penales de alta seguridad con módulos especiales para secuestradores, al fortalecimiento del Sistema Único de Información Criminal, a fin de contar con información que permita generar inteligencia y tecnología de punta para combatir a la delincuencia.

Vamos a organizar un sistema para tener localizadores de celulares con los cuales operan los delincuentes; un sistema también de denuncia anónima tanto de corrupción de funcionarios públicos, como de actos delictivos, que proteja a la ciudadanía.

Un sistema de recompensas para quien denuncie a los delincuentes y una política muy intensa de prevención que incluya el Rescate de Espacios Públicos, el Programa Escuela Segura y la clínica de tratamiento para adicciones.

En esta lucha es fundamental la participación de los ciudadanos, esta es la parte más importante.

Por eso el Acuerdo propone la creación de un observatorio ciudadano para que sean ustedes, los ciudadanos, quienes juzguen y evalúen el desempeño de todos nosotros, los que tenemos que ver con la responsabilidad de la seguridad de la ciudadanía.

Todos tenemos algo que aportar en la lucha por hacer de México un país donde impere la ley.

Al consolidar el Estado de Derecho estamos contribuyendo a dejarle a nuestros hijos un México más ordenado y seguro en el que todos podamos vivir mejor.

Muchas gracias.


 
 

Seguridad

Muy estimados ciudadanos, buenas noches. 
En México están ocurriendo muchos cambios. Uno de ellos, consiste en que el Congreso de la Unión aprobó un nuevo formato para el Informe de Gobierno, el cual será entregado únicamente por escrito y ahora rendiré cuentas a los ciudadanos de manera diferente.

Es por ello que ahora te hablaré, en los próximos días, sobre los temas más importantes de la vida del país.

El propósito es informarte sobre la situación y el rumbo de México, y también sobre lo que estamos haciendo para que tú y tu familia puedan vivir mejor.

Te invito a escuchar éste y los siguientes mensajes que transmitiremos a esta misma hora.

Sobre todo, te invito a que sigamos construyendo juntos el México que queremos: un México seguro, próspero; un México justo, limpio y democrático.

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Mexicanas y mexicanos:

Sé que México enfrenta un gran problema de seguridad. Éste es un cáncer que se ha venido incubando durante años y al que no se le dio la debida atención, pero es un cáncer que vamos a erradicar.

La seguridad es una responsabilidad que compartimos todos los niveles de Gobierno, la Federación, los estados y los municipios. Todos somos responsables y entre todos debemos solucionarlo.

Yo te voy a platicar lo que el Gobierno Federal ha hecho y está haciendo para combatir la inseguridad y la criminalidad en el país.

Desde mi primer día como Presidente, la seguridad ha sido la más alta prioridad de mi Gobierno, no hay otro tema al cual estemos prestando más atención y aumentando cada día los recursos humanos y económicos para resolverlo.

Estamos completamente decididos a recuperar la seguridad, la autoridad y el orden en las calles y en las plazas del país. Por esa razón iniciamos y realizamos los Operativos Conjuntos, en los que hemos utilizado todos los recursos del Estado para lograrlo. Es decir, hemos contado con el apoyo del Ejército, de la Marina, de la Fuerza Aérea, de la Policía Federal, hemos acudido en apoyo a los gobiernos estatales y municipales, independientemente de su origen partidista, y no descansaremos hasta que tú te sientas seguro en la ciudad en que vives.

Estamos también apostando por limpiar, depurar y profesionalizar los cuerpos policiacos, porque no hay nada que agravie más a los ciudadanos que la corrupción y, particularmente, cuando la corrupción está en la policía.

La sociedad ha visto, por desgracia y con indignación, que en algunos delitos, por ejemplo en el caso de secuestro, han sido los propios policías quienes delinquen e incluso llegan a asesinar a sus víctimas.

Para limpiar nuestros organismos federales, les estamos haciendo exámenes de control de confianza a todos los policías federales, empezando por los altos mandos. Estos exámenes incluyen pruebas toxicológicas para saber si consumen drogas; exámenes sicológicos para saber si son aptos para el cargo, para conocer cuáles son sus valores; exámenes socioeconómicos para saber si hay elementos de un probable enriquecimiento debido a la corrupción.

Estamos también aplicándoles polígrafos, que son mejor conocidos como el detector de mentiras, para asegurarnos que no estén vinculados a la criminalidad.

Este esfuerzo es largo y costoso, pero vale la pena, porque queremos que tengas la seguridad de que los policías federales sirven a los ciudadanos y no a los delincuentes.

Por cada policía federal hay más de 20 policías estatales o municipales. Por eso queremos que este nuevo modelo policial se repita en todo el país, a nivel de las policías estatales y municipales, hasta que todos los mexicanos recuperemos la confianza en nuestras policías.

Por otra parte, estamos golpeando duro a la delincuencia y afectando severamente sus intereses y estructuras financieras y operativas. Por ejemplo, hace unos meses logramos el mayor decomiso de cocaína en el mundo, en la ciudad de Manzanillo: más de 23 y media toneladas de esta droga. Para darte una idea, eso equivale a 470 millones de dosis, más de cuatro dosis por cada mexicano. Te imaginas lo que hubiera provocado esta droga en la calle donde pasan tus hijos o en el lugar donde se divierten.

Además, por primera vez se logró la captura de narcotraficantes y drogas que se transportaban en altamar en un submarino, inclusive; hemos golpeado a las bandas criminales y capturado a varios de los líderes de los principales cárteles y líderes de plaza.

Logramos la captura de varios narcotraficantes del más alto nivel. Por ejemplo, Alfredo Beltrán Leyva, alias El Mochomo, líder del cártel de Sinaloa; Sandra Ávila Beltrán, del Cártel del Pacífico; Rogelio Díaz Cuéllar, alias El Rojo, del Cártel del Golfo, y que controlaba a Ciudad Victoria, la capital de Tamaulipas; o el J.C., que controlaba la zona de Tampico, Altamira, también en ese estado; El Chelelo, líder de Los Zetas en Monterrey, o el Tigre, líder del Cártel de Juárez; o el Gus, del Cártel de Tijuana; Alfredo Rangel, El L 46, lugarteniente de Los Zetas; o el Débora, que controlaba para esta organización el sureste del país. También detuvimos a Ever Villafañe, el narcotraficante más buscado de Colombia en todo el mundo, y muchos, muchos más.

Tan sólo entre septiembre del año pasado y junio de este año, hemos detenido a más de 22 mil personas vinculadas al crimen, y hemos decomisado más de 11 mil armas, desde pistolas y ametralladoras, hasta granadas o lanzamisiles.

En esta lucha y tan sólo en este año, han muerto más de 100 policías federales, 62 soldados y cinco marinos, muertes que lamentamos profundamente porque han sido mexicanos que ofrendaron su vida para recuperar la seguridad de las familias mexicanas.

Pero por qué han muerto ahora más policías federales, o soldados y marinos que nunca. Quizá una de las razones es que por primera vez en mucho tiempo, ahora sí estamos enfrentando en serio a la delincuencia y no la vamos a dejar pasar.

Es una batalla difícil, sí; es una batalla que tomará tiempo, que costará recursos y por desgracia vidas humanas, pero puedes estar seguro que es una batalla que vamos a ganar con el apoyo del pueblo de México.

Nuestra estrategia es integral. No sólo estamos fortaleciendo a las policías o aplicando medidas persecutorias contra los criminales, sino también tenemos políticas y programas preventivos, como la estrategia Limpiemos México. Con ella, estamos recuperando espacios públicos que estaban en manos de delincuentes y se los devolvemos a la ciudadanía; a través del Programa Escuela Segura, protegemos a más de 10 mil primarias o secundarias, para evitar, con el apoyo de los papás y los maestros, que haya en ellas drogas, armas, o bandas de delincuentes. Queremos que estés tranquilo mientras tus hijos van a la escuela.

También impulsamos la prevención y el tratamiento contra las adicciones. Tan sólo con el dinero que le decomisamos a un ciudadano de origen chino, más de dos mil 500 millones de pesos, estamos construyendo 310 clínicas en todo el país, para el tratamiento y la prevención de adicciones entre los jóvenes y los adolescentes.

Sé que hay una gran preocupación de los ciudadanos; sé que nos están exigiendo a las autoridades, con toda justicia, que pongamos un freno definitivo a la delincuencia. Para ello, finalmente ya nos estamos poniendo de acuerdo todos los gobiernos del país, sin importar colores partidistas. De ello, del Acuerdo por la Seguridad, la Legalidad y la Justicia, que acabamos de suscribir, te hablaré el día de mañana.
